Descripción
Las raíces de mangle forman la celosía enmarañada que da a los manglares su aspecto icónico: una compleja estructura tejida que crece en torno a la base de cada árbol adulto, descendiendo desde el tronco hacia el agua y el barro. El bloque es no-sólido al estilo de las hojas — la luz pasa a través, los monstruos apenas pueden aterrizar en él, y el agua puede fluir a la misma coordenada para inundarlo sin desplazarlo. La textura es un cálido marrón rojizo que combina naturalmente con tablones de mangle y propágulos.
El bloque se obtiene cortándolo en la base de cualquier mangle, o cosechándolo de las estructuras gigantes obtenidas al plantar un propágulo en las condiciones adecuadas. Los constructores lo usan para pasarelas naturales en las copas, puentes en arco decorativos y pantallas semitransparentes. Verter una botella de agua sobre un bloque de raíz colocado lo transforma en la variante embarrada.