Descripción
La tierra estéril se fabrica combinando dos bloques de tierra y dos de grava en una cuadrícula 2×2, produciendo cuatro bloques de salida — una proporción mixta uno a uno que convierte reservas iguales de ambos materiales en un tercero útil. La textura se sitúa entre la tierra ordinaria y la grava: marrón con motas grises dispersas sugiriendo suelo y fragmentos de piedra incompletamente mezclados.
La propiedad más importante: la hierba no puede propagarse a esta superficie — colocar un bloque estéril en un camino a través de una pradera crea una brecha permanente que el verdor circundante nunca rellenará, ideal para senderos forestales, paseos de jardín y suelos de bosques de taiga donde la superficie natural debe parecer suelo pisoteado y compactado en lugar de hierba vibrante. Una azada lo reconvierte a tierra ordinaria. La generación también ocurre naturalmente en biomas de mega-taiga y bosque antiguo.