Descripción
Un cubo de agua se llena haciendo clic derecho sobre una fuente con un recipiente vacío y solo se apila hasta uno. Al colocarlo aparece una fuente completa sobre el bloque elegido, mientras que el envase regresa a su forma vacía listo para volver a llenarse.
El líquido resulta indispensable para regar tierra de cultivo, apagar incendios y producir obsidiana cuando una corriente choca contra una fuente de lava. Los jugadores también lo vierten a sus pies para anular el daño por caída y transportan peces, ajolotes y renacuajos. En el Nether el contenido se evapora al instante con vapor y chisporroteo.