Descripción
El cuadro se fabrica con ocho palos alrededor de una lana, creando un objeto decorativo de pared. Al colocarlo, el juego elige una obra que encaje en el rectángulo vacío disponible, desde imágenes pequeñas de un bloque hasta murales grandes. Romperlo y recolocarlo repite la selección, así que los constructores suelen preparar una pared y probar hasta obtener la pieza deseada.
Sirve en interiores porque añade color sin cambiar el material del muro. También puede ocultar entradas: con carteles o bloques abiertos apoyando el truco, los jugadores pasan por detrás de ciertas obras. Por eso puertas secretas y mapas de aventura usan cuadros grandes. Museos, mansiones, bibliotecas, tabernas y castillos ganan detalle inmediato.