Descripción
Se extrae con el pincel de la arena sospechosa en ruinas oceánicas. El dibujo muestra una figura solitaria con un fardo a la espalda, leída como una viajera que abandona su tierra natal, lo que encaja con las ruinas marinas donde aparece la pieza.
Cuatro cerámicas o ladrillos se montan en cruz alrededor de la celda central vacía para formar una vasija decorada. Cada cara muestra el motivo que se colocó por ese lado: piezas idénticas dan un patrón uniforme en las cuatro caras, mientras que mezclar motivos permite contar una pequeña historia visual sobre un solo bloque.
La pieza sirve sobre todo para decorar museos, bibliotecas, salas del tesoro y mapas de aventura, pero la vasija final también es un contenedor de una ranura, que admite tolvas arriba y abajo, útil para clasificadores compactos donde el aspecto importa tanto como la función.