Descripción
El fragmento de cerámica del arquero es un objeto arqueológico que se obtiene cepillando arena sospechosa en los pozos del desierto o arena y grava sospechosa en las ruinas de caminos. Su cara muestra en silueta una figura tensando un arco, uno de los motivos recurrentes en los tarros decorados antiguos del mundo. Cepillar un bloque sospechoso con un cepillo extrae el fragmento y destruye el bloque. Combinar cuatro fragmentos de cualquier patrón en una receta 2×2 produce un tarro decorado, cuyas cuatro caras laterales muestran cada uno de los motivos aplicados. El motivo del arquero encaja en temáticas de caza, combate o guerreras. Las ruinas de caminos distribuyen muchos bloques sospechosos en un solo lugar, permitiendo recolectar varios fragmentos en una sola excavación, mientras que los pozos del desierto ofrecen un único bloque central en terreno abierto. Los fragmentos de un mismo lugar pueden tener motivos distintos, convirtiendo cada excavación en un pequeño descubrimiento. Como objeto puramente decorativo, su valor reside en la historia visual del tarro ensamblado.